Remo Alberto Sánchez[2]
Universidad la Gran Colombia, Colombia
*Autor de correspondencia: rsanchezs@ulagrancolombia.edu.co
Sánchez, R. (2025). El ChatGPT y la educación virtual en el contexto universitario. Revista Electrónica en Educación y Pedagogía, 9(17), 79-101. doi: https://doi.org/10.15658/rev.electron.educ.pedagog25.11091703
Recibido: 8 de octubre de 2024 | Revisado: 12 de diciembre de 2024 | Aceptado: 10 de febrero de 2025
Palabras clave: aprendizaje, enseñanza, enseñanza superior, inteligencia artificial (Tesauros); educación virtual (palabra clave sugerida por el autor)
La IA actualmente está generando un impacto relevante en los contextos educativos. Está transformando, por un lado, la manera cómo los docentes enseñan y trasmiten su conocimiento con nuevas metodologías, y, por otro, cómo los estudiantes aprenden con estas tecnologías. En ese sentido, se constituye un reto o desafío pedagógico en el ámbito de la educación virtual. Si bien la IA brinda una personalización del conocimiento al estudiante con una retroalimentación del mismo, es indudable que el docente tiene la responsabilidad formativa de guiar el proceso de acompañamiento en los contenidos que se implementan en la universidad. Esto con el fin de mejorar el desempeño académico del estudiante universitario. Por ello, el papel del docente educador es fundamental para lograr visibilizar el uso de esta herramienta tecnológica en las plataformas digitales.
En ese sentido, las aulas virtuales pueden desarrollar en los estudiantes el pensamiento crítico y autónomo y, con ello, fortalecer su aprendizaje. Además, éstas deben presentar un comportamiento hibrido, desde el cual el estudiante desarrolle la destreza de interactuar eficientemente con la implementación de las herramientas de la IA, al tiempo que comprende lo que aprende y, así, lograr razonar de manera lógica la construcción de conocimiento. Para lograr esto, los estudiantes deben estar en un ambiente que incentive e impulse las herramientas de inteligencia artificial. Esto debe comenzar por los procesos administrativos hasta las calificaciones y mecanismos que la universidad pone a su disposición (Sabzalieva y Valentini, 2023).
Desde los últimos años la educación superior ha tenido innumerables cambios en sus procesos de calidad y, por supuesto, en lo que concierne a las prácticas pedagógicas que emplean los docentes en pro de mejorar el desempeño académico de los estudiantes. A nivel mundial, la educación superior ha experimentado cambios ante los fenómenos de la globalización y la tecnología (Borbón-Morales et al., 2024). De hecho, se ha avanzado en metodologías y didácticas con la finalidad de actualizar y renovar el discurso epistemológico de la universidad. Ahora, con el ingreso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), la práctica de la enseñanza se ha resignificado a partir de los aportes de estas tecnologías, lo que ha traído consigo grandes beneficios académicos y pedagógicos a la comunidad educativa de las universidades en el país.
La calidad de las IES es un factor fundamental para el desarrollo de una región, ya que es en ellas donde se forja, educa y capacita a los profesionales que se encargarán de la gestión pública y privada de las generaciones futuras. En ese sentido, se ha visibilizado en las aulas universitarias una educación virtual en cuanto se retroalimenta de las TIC y, con ello, se logra brindar una nueva perspectiva de la virtualización de la universidad a través de los aportes de las TIC y al mismo tiempo de la inteligencia artificial con los aportes de ChatGPT.
Por esta razón, en los proyectos educativos universitarios se reconoce la incorporación de la intranet como una red institucional que facilita la conexión de los procesos de comunicación e información mediante la virtualización de las prácticas pedagógicas. En este contexto, el presente artículo de reflexión surge de la necesidad de comprender la importancia de ChatGPT en los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro de la educación virtual universitaria. Para ello, el documento aborda tres aspectos principales: en primer lugar, la educación virtual en el ámbito universitario; en segundo lugar, los aportes de ChatGPT a la educación virtual en Colombia; y, finalmente, el fortalecimiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje a partir de las contribuciones de ChatGPT en dicho contexto.
Para la elaboración del marco teórico se establecieron dos categorías de estudio: ChatGPT y la educación virtual.
ChatGPT es un modelo de lenguaje basado en inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, que utiliza la arquitectura de red neuronal GPT (Generative Pre-trained Transformer) para generar respuestas en lenguaje natural a partir de entradas de texto. Este sistema es capaz de comprender y responder a una amplia variedad de preguntas y solicitudes con alta precisión, lo que lo convierte en una herramienta útil en múltiples ámbitos. Debido a su capacidad para procesar el lenguaje natural y generar respuestas coherentes y contextualmente relevantes, ChatGPT se ha consolidado como uno de los modelos más avanzados en su campo. En el ámbito de la educación superior, puede aplicarse para apoyar el aprendizaje, la tutoría personalizada y la generación de contenidos académicos.
Según Radford et al. (2019), la arquitectura GPT-3.5 es un modelo de aprendizaje profundo que utiliza una red neuronal de transformadores para procesar y generar texto de forma autónoma, lo que permite que ChatGPT genere respuestas más precisas y coherentes en comparación con otros modelos de lenguaje natural. Utiliza un enfoque de aprendizaje automático llamado "aprendizaje no supervisado", lo que significa que el modelo aprende a partir de grandes cantidades de datos de texto sin necesidad de una supervisión humana directa. De acuerdo con Brown et al. (2020), ChatGPT se entrenó utilizando un corpus de texto de aproximadamente 45 tera bytes, lo que equivale a unos 570 millones de libros. Este enfoque de entrenamiento ha permitido a ChatGPT adquirir una gran cantidad de conocimientos y patrones lingüísticos que le permiten generar respuestas coherentes y precisas a una amplia variedad de preguntas y temas.
Una de las principales ventajas de ChatGPT es su capacidad para generar respuestas precisas y coherentes en una amplia variedad de temas y contextos. Conforme a Radford et al. (2019), ChatGPT se adiestró utilizando un conjunto de datos destinada a la investigación científica, lo que le permitió adquirir un amplio conocimiento lingüístico y patrones de texto en diferentes áreas temáticas. Otra ventaja es su capacidad para aprender de forma continua y adaptarse a diferentes usuarios y contextos.
A decir de Radford et al. (2019), ChatGPT se puede entrenar en nuevas tareas y contextos específicos, lo que le permite adaptarse a diferentes situaciones y usuarios. Esto es particularmente importante en aplicaciones de asistencia virtual, donde los usuarios pueden tener diversas necesidades y preguntas. Además, presenta una alta escalabilidad y eficiencia en el procesamiento de lenguaje natural. Según Brown et al. (2020), ChatGPT se puede utilizar en tareas de procesamiento de lenguaje natural a gran escala, como la traducción de idiomas y el análisis de sentimientos, con un alto grado de eficiencia. Esto se debe a la arquitectura de red neuronal de transformadores utilizada, permitiendo un procesamiento paralelo de gran escala.
En lo que respecta a la modalidad virtual, ofrece la posibilidad, tanto al estudiante como al docente, de comunicarse y manejar información en distintos formatos y medios. Los estudiantes disponen de un abanico de recursos y actividades, y pueden seleccionar los más adaptados a su estilo e intereses. Asimismo, en la medida que la estrategia lo permita, pueden incluso construir estos recursos. Por su parte, las plataformas tecnológicas ofrecen al docente información para tomar decisiones sobre su estrategia. De este modo, por ejemplo, pueden identificar qué recursos y actividades son los preferidos por sus estudiantes. En esta línea, según plantean Martín y Salcedo (2018), los procesos de enseñanza mediados por la tecnología que apuntan a objetivos de aprendizaje estratégico, deben prever: la planificación o el proceso de diseño instruccional; la definición de un proceso metodológico y de acompañamiento del docente para el desarrollo de capacidades de autoaprendizaje; y un proceso evaluativo con criterios y herramientas adecuadas.
En este apartado se muestran los aportes teóricos sobre la implementación del ChatGPT en la educación virtual universitaria.
Para referirse a la educación virtual es indispensable explicar en qué consiste el tema de la virtualidad, al tener presente que esta se relaciona con el mundo de la tecnología digital que ha evolucionado desde la década de los ochenta. A partir de la implementación del internet se incorporó la información virtual como una herramienta clave de comunicación en el mundo de los medios digitales. La virtualidad se reconoce como aquello que irrumpe en la realidad de las personas y, en ese sentido, lo virtual se expresa en la fuerza y la potencia que transmite la comunicación virtual (Martínez y Benítez, 2020). Así pues, se reconoce la mirada de lo virtual desde diversas maneras de conocer y de comprender la realidad, de la cual se constituyen las comunidades virtuales. En esa dinámica se desarrolla la digitalización de la información, el ciberespacio como aspectos claves del mundo virtual. Se crean espacios de digitalización de la información que son necesarios para la generación de nuevos conocimientos. Se desarrollan diversos procesos en aras de facilitar las tareas y, sobre todo, de generar espacios de virtualización mucho más eficaces y rápidos a través de la comunicación que se da entre los usuarios de una ciudad a otra, ya que no existen barreras geográficas para que la comunicación sea efectiva.
A partir de esta idea surge la necesidad de incorporarla al mundo de la educación, de manera que la interacción virtual que se da entre el profesor y el estudiante sea más efectiva. Así, la educación virtual se desarrolla desde una práctica digital, según la cual se construyen plataformas tecnológicas, ambientes y comunidades virtuales de aprendizaje que permiten una interacción dinámica. En poco tiempo, con el acceso a internet, los estudiantes logran interactuar con el mundo virtual. Asimismo, sucede con la práctica pedagógica del profesor, que se encuentra ligada a una interacción instantánea de la virtualidad en las plataformas digitales.
La educación virtual es una modalidad de formación que desarrollan los docentes con la finalidad de aplicar los recursos que ofrece la tecnología. En este sentido, hablar de la virtualidad en el contexto universitario conlleva entender que las nuevas tecnologías de la información son necesarias al momento de generar prácticas de enseñanza y aprendizaje con los estudiantes (Arciniegas, 2022). Para el proceso educativo de la modalidad de educación virtual a nivel universitario el alumno requiere de capacitación previa al rol que asume frente a su propio proceso de aprendizaje. Esto implica asimilar dinámicas al usar la tecnología con responsabilidad, seriedad y ética. Siempre se ha de buscar el apoyo del recurso humano especializado, del ente educativo en el caso de administrativos, educadores o compañeros; esto es, una disposición de comunicación, de preguntar y responder en alguna situación, novedad o inconveniente en el acto del proceso educativo (Benavides y Palacio, 2020; Arbeláez et al., 2021; Arciniegas, 2022). Por lo anterior, se requiere de la pedagogía en los procesos formativos, ya que es vital para fortalecer los entornos de aprendizaje virtual, de manera que el estudiante se motive con las clases. Por una parte, se privilegia el trabajo autónomo del estudiante, y por otra, el trabajo colaborativo que se desarrolla en la virtualización con las dinámicas pedagógicas que establece el docente al momento de planificar la clase virtual.
En esta línea, el rol principal del docente en la virtualidad se centra en acompañar al estudiante mediante la mediación estratégica que se da en la comunicación virtual, por medio de experiencias de aprendizaje virtual, la selección de recursos para la clase y lo que se relaciona con el diseño de la plataforma virtual. Estos aspectos son vitales para brindar una experiencia actualizada y enriquecedora en este contexto (Fundación Carolina, 2020; Barrientos et al., 2022; Jara y Ochoa, 2020).
En materia de plataformas educativas de educación universitaria algunos reconocen a Moodle como una de las más reconocidas por la comunidad académica docente en el escenario de la enseñanza virtual. Son pocas las universidades donde tienen el servidor por el costo y mantenimiento. Algunas alquilan el servicio para suplir necesidades académicas.
En el caso de la educación virtual universitaria, de acuerdo con Fainholc (2016), se encuentra que el sistema de educación virtual en el contexto de la educación superior ha presenta un decrecimiento en cuestiones del uso del internet. Esto se debe a que muchas zonas de los países no presentan sistemas de comunicación digital, lo que afecta la virtualización. Adicionalmente, esto afecta la calidad educativa, ya que los procesos de virtualización no responden a las necesidades de los estudiantes. Para lograr superar esta barrera se necesita de una propuesta que articule la enseñanza de la educación virtual con la sociedad de la información de las redes. Lo expuesto es fundamental para que las personas se formen y terminen sus procesos universitarios de la mejor manera y así logren competir en su ámbito profesional.
Se plantea una virtualidad que permita fortalecer los procesos de enseñanza en la universidad a través de la implementación de buenas prácticas pedagógicas universitarias, donde la comunidad educativa junto a los profesores y los estudiantes logren diseñar políticas educativas por medio del currículo, al utilizar plataformas virtuales interactivas que promuevan el uso de la educación virtual en la educación superior (Álvarez y Arreguit, 2019).
De esta manera, la comunidad universitaria tiene la responsabilidad de desarrollar modelos didácticos que fortalezcan el uso de la virtualidad en las prácticas de los docentes. Para ello se necesita de herramientas tecnológicas y seguimientos de proyectos de virtualización de la universidad. Así, se afianza una cultura de la virtualidad en la unidad, donde toda la comunidad universitaria, desde su filosofía institucional y desde el curriculum, promueva una educación virtual actualizada. Esto con el uso de adecuados recursos tecnológicos y materiales didácticos en las plataformas virtuales que contribuyan a resignificar la educación virtual en el siglo XXI (Fuch y Montes, 2019).
Lo anterior, permite llevar a cabo buenas prácticas de los docentes con un efectivo uso de la virtualización. A través de un aprendizaje virtual contextualizado y que tenga en cuenta las habilidades y las herramientas tecnológicas de los docentes, se potenciará el desarrollo autónomo y organizado de los estudiantes. En este sentido, se requiere de propuestas educativas virtuales universitarias que propendan a la integralidad en cada uno de sus componentes.
En Colombia, la educación virtual se presenta desde un enfoque instrumental. Las universidades desarrollan políticas universitarias que logran cohesionar la dimensión tecnológica, pedagógica y administrativa. Es decir, que se trata de generar una cohesión entre el proceso de la virtualidad con la apuesta pedagógica de la universidad. Esto se debe a su enfoque y el modelo pedagógico que es necesario para lograr enlazarlo con la tecnología; y al mismo tiempo, se requiere enlazar la dimensión tecnológica con la administrativa, ya que se necesita comprender cómo los procesos de gestión administrativos son esenciales para consolidar la buena gestión de la virtualidad en la universidad.
Lo expuesto tiene que ver con el enfoque instrumental de la educación virtual del país que se fundamenta en el Plan Nacional Decenal de Educación (2016- 2026). Se hace énfasis en que la educación superior virtual necesita fundarse en aspectos como la accesibilidad, la pertinencia, la calidad, la permanencia y la financiación. Esto se logra explicar de la siguiente manera.
La accesibilidad se refiere a que toda la comunidad universitaria tenga acceso a este tipo de educación, para lo cual la conexión de internet y un computador son necesarios para que sea efectiva la virtualización; luego, tenemos la pertinencia, es decir, que los contenidos programáticos de las plataformas virtuales sean asertivos y adecuados a los programas de las universidades, tanto en pregrado como en postgrado. Aquí se busca también que el profesor ofrezca unos contenidos virtuales que realmente contribuyan a mejorar los procesos de enseñanza y de aprendizaje universitario. Asimismo, aparece el tema de la calidad. Una educación virtual debe ofrecer procesos de enseñanza actualizados con docentes bien preparados para lograr ver la viabilidad de este tipo de educación. Hablar de calidad en la educación virtual corresponde a que, tanto en la práctica docente como en las plataformas virtuales, se brinde una educación de calidad a los estudiantes universitarios. Sobre la permanencia, se refiere a que este tipo de educación se siga manteniendo a lo largo del tiempo. Es decir, que se afiance más en la universidad, que se renueve y, por ende, se actualice; de lo contrario, perderá su credibilidad. Finalmente, se encuentra la financiación. Sobre el tema financiero en la educación virtual es importante aclarar que la universidad debe generar un proceso de gestión financiera que permita mantener y mejorar las plataformas virtuales y los recursos tecnológicos con los cuales cuenta en el docente para lograr brindar una práctica pedagógica adecuada y de calidad (Caneiro et al., 2023; Galli y Kanobel, 2023; Garrido, 2023; Manrique, 2021; González et al., 2024).
Si la universidad quiere fortalecer la educación virtual a nivel de pregrado y de posgrado, debe realizar una apuesta administrativa, tecnológica y pedagógica que realmente permita visibilizar la aplicabilidad de este tipo de educación en la universidad. Adicionalmente, se deben abordar nuevas perspectivas para la enseñanza de la virtualidad. La generación de redes académicas y redes de conocimiento cobran relevancia desde la interacción constante del sujeto (estudiante) con los entornos en los que se desenvuelve y la importancia del rol del docente, a partir del paso de una enseñanza tradicional a una enseñanza virtual. Esto permitirá que el sujeto sea partícipe de su propio proceso y trabajo colaborativo. Se abre la posibilidad a la experiencia individual y compartida y el desarrollo humano vivenciado en la interacción con las diferentes dimensiones (García, 2018; Benítez et al., 2020; Monsalve y Aguasanta, 2020).
En ese sentido, una apuesta por la virtualización en la educación superior se legitima en la medida que se cuenta con la suficiente infraestructura tecnológica y administrativa. A su vez, se fundamenta todavía más con una preparada planta docente que sea cualificada para brindar una enseñanza de calidad, una buena gestión financiera que posibilite actualizar en su momento la virtualización, que se creen y diseñen nuevas didácticas y metodologías virtuales acorde con las necesidades de los estudiantes universitarios que recurren a este tipo de educación.
A partir del desarrollo de la inteligencia artificial (IA) en los últimos años y cómo esta ha influenciado lo social, cultural y económico, se da un impacto positivo del uso de la IA en los procesos educativos a nivel mundial; y en ese orden de ideas, se desarrolla el ChatGPT, creado por OpenAI. Se trata de un modelo de inteligencia artificial que utiliza técnicas avanzadas para el procesamiento de los datos y, para lo cual, el usuario genera preguntas precisas y específicas que el ordenador contesta instantáneamente.
Lo interesante de esta herramienta tecnológica tiene que ver con la facilidad para lograr contestar la respuesta de cualquier temática en el menor tiempo posible. En el año 2023 se lanzó una versión mejorada del ChatGPT (GPT-4), el cual evoluciona mucho más rápido que la anterior versión. Entonces, esta herramienta ha traído consigo un impacto educativo en las universidades del mundo, ya que a los docentes les permite poder utilizarlo para sus prácticas pedagógicas virtuales y, en el caso de los estudiantes, sirve para que ellos logren potenciar su desempeño académico colaborativamente con el uso adecuado de la herramienta.
Adicionalmente, esta herramienta tiene potencial diverso en la enseñanza de temas, debido a que, por ejemplo, abarca temas de escritura, historia, ensayos, gráficos, entre otras ventajas que facilitan los procesos de aprendizaje en la universidad (Lucy y Bamman, 2021). Esto permite que el proceso pedagógico de la enseñanza sea mucho más efectivo y recursivo. El docente puede utilizar la herramienta para la optimización de tareas en poco tiempo y, con ello, se pueden ver más temas en la clase, además que se puede acceder a muchos recursos educativos en línea, y con ello el docente puede brindar una retroalimentación personalizada a los estudiantes sobre lo que aprenden con el ChatGPT (Morales- Chan, 2023).
De ahí, se encuentra el aporte de esta herramienta a la educación virtual en la universidad, ya que con la infinidad de recursos tecnológicos de este software y con la plataforma tecnológica se logra mejorar la calidad de los procesos académicos con los estudiantes. Por ejemplo, en el caso de los métodos de la evaluación se puede usar el ChatGPT para producir dinámicas de evaluación en la virtualidad que contribuyan a que los estudiantes aprendan con un sentido creativo y crítico sobre lo que se les pregunta en la clase virtual; adicional a ello, este proceso de evaluación suele ser más eficiente porque la misma herramienta le ayuda al profesor a que sus tareas de evaluación se resuelvan en poco tiempo (Baker y Smith, 2019).
Por lo anterior, Morales- Chan (2023) insiste en la necesidad de realizar experiencias del uso de ChatGPT en los contextos de educación virtual, de modo que las prácticas pedagógicas se incorporen a partir del uso de este software. Con ello se logra tener una nueva perspectiva de cómo se enseña y de cómo se aprende, ya que esto enriquece la construcción del conocimiento y de nuevos saberes.
La eficiencia educativa de este software es importante para planificar, en el campo curricular, modelos y metodologías virtuales en la educación superior que desarrollen planes de aprendizaje con base en el ChatGPT (Tapalova y Zhiyenbayeva, 2022). Para ello, se necesitan materiales y recursos de aprendizaje virtual para los estudiantes que logren dinamizar su aprendizaje colaborativa y autónomamente desde el uso del ChatGPT. En ese sentido, se requiere de elaborar cuidadosamente los prompt, ya que esto facilita las distintas tareas a nivel educativo tanto para los docentes como para los estudiantes (Morales- Chan, 2023).
De esta manera, se evidencia que el potencial de ChatGPT es muy variado y permite llevar a cabo tareas complejas en el contexto de la educación virtual (Lucy y Bamman, 2021). Más allá de algunas controversias sobre la efectividad de este software en la virtualidad, es indudable que se pueden mejorar las habilidades comunicativas y sociales de los estudiantes a nivel formativo en la virtualidad en el contexto de la educación superior en Colombia.
Por lo anterior, surge la necesidad de generar políticas educativas encaminadas a fortalecer la implementación del ChatGPT en el discurso de la educación virtual; de manera que se consoliden nuevos paradigmas educativos que repiensen cómo se educa y se aprende virtualmente. En este caso, por un lado, cómo el docente recurre al pretexto de este software para potenciar las habilidades de aprendizaje de los estudiantes, teniendo en cuenta: el tiempo, la accesibilidad, la pertinencia y viabilidad de la información que ofrece dicha herramienta tecnológica. Debido a que esta tecnología brinda un lenguaje versátil y contextualizado que de forma sencilla logra explicar y argumentar sobre cualquier tema en un tiempo específico. Por eso, tanto los docentes como los estudiantes deben involucrarse en el aprovechamiento de la enseñanza y del aprendizaje y, con ello, se redimensiona la educación virtual universitaria (Morales- Chan, 2023).
Además de lo expuesto, Baker y Smith (2019) señalan que la herramienta tecnológica, en el contexto de la educación virtual, incorpora sistemas de tutoría e inteligencia basados en inteligencia artificial, los cuales permiten simular la asistencia de un tutor académico. Dicho tutor virtual brinda apoyo para resolver diversos tipos de problemas en las asignaturas, lo que contribuye al fortalecimiento de las competencias lingüísticas de los estudiantes. La simulación de la enseñanza virtual favorece la comprensión de distintas perspectivas del conocimiento propias de los procesos de virtualización educativa y promueve la interacción dentro de las prácticas pedagógicas, posibilitando un aprendizaje adaptativo. En este entorno, los estudiantes pueden familiarizarse con la aplicación de ChatGPT en el discurso académico y en la construcción de diversas narrativas que emergen de la virtualidad universitaria. Asimismo, la dinámica se complementa con la formación de grupos de aprendizaje colaborativos en entornos virtuales, donde docentes y estudiantes desarrollan nuevas formas de interacción y construcción del conocimiento mediante el uso de ChatGPT en la educación superior.
Por otra parte, es innegable que el uso de la herramienta impulsa a los docentes a desarrollar nuevas didácticas orientadas a recrear sus procesos de enseñanza virtual mediante el empleo de ChatGPT. Para lograrlo, resulta fundamental una adecuada planificación de la plataforma tecnológica, lo que permite fomentar procesos creativos e innovadores y aprovechar al máximo la viabilidad del modelo de inteligencia artificial en entornos virtuales. La propuesta consiste en incorporar diseños curriculares renovados, sustentados en las funciones que ofrece la tecnología, con el propósito de consolidar un aprendizaje colaborativo y situado que fortalezca y legitime la educación virtual en la actualidad.
También se busca diseñar nuevas metodologías en la virtualidad que permitan recrear la enseñanza y el aprendizaje. Para tal efecto, los docentes en el ámbito de la virtualidad requieren actualizarse en las nuevas dinámicas de la educación virtual y su pertinencia en el campo de la inteligencia artificial (ChatGPT). De este modo, se constituyen nuevas maneras de procesos metodológicos para abordar la virtualidad en la universidad y, así, los estudiantes logran adaptarse a las metodologías que implementa el docente en el campus virtual. Se recomienda la cohesión con la gestión curricular del nivel inicial para una mejor respuesta al modelo pedagógico y adquirir un estilo de aprendizaje coherente con las necesidades del alumno y con las demandas del contexto, dado el enfoque holístico (Cálcena y Ortiz, 2024) que se potencializa con el aporte de ChatGPT.
La importancia de fortalecer los procesos de enseñanza virtual radica precisamente en que los docentes logren que sus estudiantes mejoren sus procesos de aprendizaje escolar, y esto todavía es mucho más específico en términos de la educación virtual. Por motivos de comparación con la educación presencial, se tiene el prejuicio social de que tiene menos rigurosidad académica y calidad que la presencialidad universitaria. Por eso, se necesita que los docentes en sus prácticas educativas incorporen metodologías y didácticas en las plataformas virtuales que garanticen una educación virtual con calidad y que, a su vez, los estudiantes comprendan lo que aprenden en la virtualidad, de igual forma que en los procesos académicos de la presencialidad.
Ahora, incorporar el ChatGPT como una herramienta tecnológica de aprendizaje en la virtualidad implica que se repiensen las metodologías de enseñanza para fortalecer las prácticas de aprendizaje. Para lo cual, es una prioridad que el currículum y la planeación de las clases correspondan a la promoción de una educación virtual significativa, de manera que los estudiantes desarrollen sus habilidades comunicativas al utilizar los aportes del ChatgPT en el aula virtual. Para ello, es necesaria la tarea de educar en el uso de estas tecnologías en la práctica pedagógica de los docentes universitarios; en ese sentido, se busca utilizar esta herramienta de manera equitativa en la plataforma, cuya finalidad se centra en repensar el papel del conocimiento. La inclusión de la IA en las aulas debe lograr cohesionar una visión crítica y reflexiva que contribuya a resignificar el aprendizaje educativo desde estas tecnologías.
En esa medida, ChatGPT sirve para hacerle preguntas sobre temas específicos, pedir retroalimentación sobre ideas o solicitar que realice preguntas nuevas para poner en marcha un diálogo que se desarrolle en el aula virtual. De hecho, se pueden generar grupos de aprendizaje virtual, desde los cuales los docentes junto a los estudiantes compartan sus aprendizajes en las asignaturas (Sabzalieva y Valentini, 2023).
De acuerdo con Morales-Chan (2023) y Zhu et al. (2023), el uso de ChatGPT en los procesos de enseñanza y aprendizaje virtual permite plantear problemas de aula basados en un tema específico. A partir de ello, los estudiantes recopilan información y la comparten mediante una exposición virtual. Posteriormente, elaboran una sinopsis de los contenidos discutidos en la plataforma y, finalmente, se realiza una evaluación con una rúbrica generada por la inteligencia artificial (Sarrazola-Alzate, 2023). De este modo, se evidencia la efectividad de la herramienta en el contexto de la educación virtual.
Lo anterior, demuestra que ChatGPT es una herramienta que ya se está utilizando por los estudiantes en el aula y, por tanto, es una responsabilidad de los docentes asegurar que se integre en las plataformas virtuales de las universidades. Integrar los procesos de enseñanza y de aprendizaje de manera eficiente y ética permite que los estudiantes logren asimilar y adaptarse a este estilo de aprendizaje virtual (García, 2021). La rapidez y la eficiencia en la obtención y la recopilación de la información brinda una adecuada optimización del aprendizaje universitario, además de la facilidad y la claridad en el acceso al conocimiento que se genera con el uso de esta herramienta tecnológica.
En lo que corresponde a las ventajas de ChatGPT en cuestiones de tareas académicas, es indudable que existe una favorabilidad en el aprendizaje en cuanto permite agilizar y automatizar las tareas como una herramienta de consulta en cualquier tema de estudio. En ese sentido, las tareas y las evaluaciones deberían fomentar el espíritu crítico y creativo de los estudiantes mediante la realización de actividades en el aula. En definitiva, involucrar a los estudiantes en tareas intrínsecamente motivadoras en las que se vean reflejados y en las que puedan aportar su propia visión.
Otra cuestión adicional tiene que ver con la realización de una labor pedagógica por parte del profesorado, ayudando a los estudiantes a comprender las ventajas y las limitaciones de la inteligencia artificial, así como a utilizar las herramientas con criterio, de tal forma que, dichas herramientas asistan a los estudiantes en sus tareas de escritura, pero no como un sustituto del trabajo original y del pensamiento crítico (Morales-Chan, 2023; Zhu et al., 2023).
Del artículo de reflexión se encontró que la educación virtual se presenta desde un enfoque instrumental, donde las universidades autónomamente desarrollan políticas universitarias que logran cohesionar la dimensión tecnológica, pedagógica y administrativa. Es decir, que se trata de generar una cohesión entre el proceso de la virtualidad con la apuesta pedagógica de la universidad; esto, debido a su enfoque y modelo pedagógico que es necesario para lograr enlazarlo con la tecnología. Al mismo tiempo, se requiere enlazar la dimensión tecnológica con la administrativa, ya que se necesita comprender cómo los procesos de gestión administrativos son necesarios para consolidar la buena gestión de la virtualidad en la universidad.
Así mismo, ChatGPT se consolida como una herramienta con un amplio potencial en la enseñanza de diversos temas, ya que puede aplicarse, por ejemplo, en actividades relacionadas con la escritura, la historia, la elaboración de ensayos o la generación de gráficos, entre otras ventajas que facilitan los procesos de aprendizaje en el ámbito universitario. Esto contribuye a que el proceso pedagógico sea más efectivo y dinámico, pues el docente puede utilizar la herramienta para optimizar tareas en menos tiempo. De esta manera, es posible abordar una mayor cantidad de contenidos en clase, acceder a numerosos recursos educativos en línea y ofrecer una retroalimentación personalizada a los estudiantes sobre los aprendizajes obtenidos mediante el uso de ChatGPT (Morales-Chan, 2023).
Finalmente, sobre el impacto de ChatGPT en los procesos de enseñanza y aprendizaje virtual, se concluyó que las tareas y las evaluaciones deberían fomentar el espíritu crítico y creativo de los estudiantes, mediante la realización de actividades en el aula, o bien que los alumnos escriban sobre temas que les interesen y puedan elevar sus voces y opiniones. En definitiva, involucrar a los estudiantes en tareas intrínsecamente motivadoras en las que se vean reflejados y en las que puedan aportar su propia visión. Otra cuestión adicional tiene que ver con la realización de una labor pedagógica por parte del profesorado, ayudando a los estudiantes a comprender las ventajas y las limitaciones de la inteligencia artificial, así como a utilizar las herramientas de inteligencia artificial con criterio, de tal forma que dichas herramientas asistan a los estudiantes en sus tareas de escritura, pero no como un sustituto del trabajo original y del pensamiento crítico.
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[1] Artículo derivado del proyecto de investigación “Interés por comprender el fenómeno de la Inteligencia Artificial en el contexto educativo universitario”